La colección nace de una idea: la memoria. No como permanencia, sino como transformación.
Ese instante en que el tiempo comienza a modificar lo vivido, a quitarle intensidad y a conservar su huella. Como una flor prensada, los recuerdos pierden volumen, pero ganan forma; dejan de ser presente para convertirse en parte de nuestra historia.
Explora la relación entre lo efímero y lo permanente, entre lo que se pierde y aquello que permanece como rastro.
Un proceso donde el tiempo no conserva la vida intacta, sino su silueta.